He probado todas las formas posibles para aprender idiomas, me he apuntado a varios tipos de cursos diferentes en academias, he probado con aplicaciones, con cursos online... ; pero nada ha funcionado y soy incapaz de utilizar realmente ese idioma que tanto me gustaría conocer.
¿Te sientes identificado con el párrafo anterior?. No te preocupes porque esto es normal conociendo cómo se enseñan los idiomas mayoritariamente, no es tu culpa y, además, tiene solución. Una solución que, irónicamente, te hará disfrutar del proceso mientras adquieres tu idioma deseado de forma verdadera.
Vayamos por partes y empecemos por ver las razones por las que nada de lo que has intentado hasta ahora te ha funcionado.
¿POR QUÉ NO HA FUNCIONADO HASTA AHORA?
La principal razón por la que nada ha funcionado es porque todos los cursos, estrategias, aplicaciones… están basados en el aprendizaje consciente del idioma y de sus reglas gramaticales. Habrá cursos más cerrados basados en el enfoque gramatical tradicional y otros más flexibles en los que se intente buscar soluciones alternativas con la mejor intención para mejorar los resultados y la experiencia, pero en la grandísima mayoría de los casos la idea es la misma: aprender el idioma conscientemente.
¿A qué me refiero cuando hablo de aprendizaje consciente?. Me refiero a basar nuestro progreso y nuestras habilidades en el idioma en la memoria y el conocimiento consciente o palpable de dicho idioma, es decir, en querer de alguna forma controlar conscientemente todo lo que sabemos. Voy a poner algunos ejemplos para ilustrar este concepto del aprendizaje consciente.
En el caso de los cursos típicamente gramaticales, creo que este concepto aparece más claramente, pues en ellos nos aprendemos las reglas gramaticales y las palabras de vocabulario con la esperanza de que eso nos ayude a mejorar nuestras habilidades. El problema es que al hacer esto ya he comentado en varios ocasiones que necesitamos pensar conscientemente absolutamente todo lo que queremos decir al enfrentarnos a una conversación de la vida real y, en este caso, no existe tiempo para ello. Ya comenté en este artículo más en profundidad por qué el enfoque gramatical no funciona.
Por otra parte, todos conocemos cursos o hemos visto vídeos que presentan casos como: “Las 5 formas más comunes de saludar en español” o “Las frases principales que necesitas saber para pedir en un restaurante en inglés”. Todos hemos visto ejemplos de esto y seguro que se nos ocurren miles de ideas en este sentido. Aunque podrían ser útiles en un momento puntual y creo que están pensadas con la mejor intención, el problema nuevamente es que se basan en el aprendizaje consciente de un idioma. Es decir, se basan en la memoria y en el conocimiento “palpable” de unas ciertas palabras, frases o estructuras.
Ya comenté en una ocasión cómo me “maravillaba” una situación que se producía con frecuencia la primera vez que viví en Polonia. Recuerdo preguntar a mis amig@s de Polonia ¿cómo se dice “x” en polaco?. Lo increíble de esta situación es que siempre se me olvidaba la palabra un par de minutos después de que me la dijeran. No estoy hablando de una semana o un mes después, estoy hablando de un par de minutos!!. Lo que es todavía más interesante es que esto le sucedía a todos mis amigos también y estoy seguro que muchos os sentís identificados con esta situación.
Mi primera reacción era la de pensar por qué “coj…” pasa esto y, evidentemente, me creía que la culpa era mía, que era un zoquete u otras creencias similares que todos conocemos muy bien. Ahora sé que el problema es del hecho de tratarse de aprendizaje consciente del idioma, pero en su momento me “maravillaba”.
Creo que éste es un ejemplo bastante evidente de por qué el aprendizaje consciente del idioma simplemente no funciona, y de por qué mucha gente acaba abandonando los idiomas pensando que la culpa es suya, que no tiene talento para los idiomas… ¿Nos suena esto último, verdad?
Evidentemente, el problema viene de pensar que el enfoque consciente y gramatical es la forma de aprender un idioma, y no de las características individuales de cada uno.
Veamos un nuevo ejemplo. Todos conocemos las famosas aplicaciones para aprender idiomas que están tan de moda últimamente. Aunque mejoran ciertamente la experiencia de una clase tradicional basada en la gramática y creo que están hechas nuevamente con la mejor intención, también están basadas en el aprendizaje consciente de un idioma.
Se basan en aprender palabras o frases conscientemente y en la traducción de diversas estructuras. Aunque es más divertido que una clase tradicional gramatical, de nada nos sirven nuevamente en el discurso espontáneo de la vida real, pues necesitaremos acceder a ellas conscientemente al intentar hablar.
Recuerdo que utilicé estas aplicaciones para aprender polaco al principio e incluso llegué hasta el final en una de ellas. Como os podréis imaginar, sin embargo, nada de esto me sirvió para poder comunicarme en la vida real. En el caso del polaco o de cualquier otro idioma que sea muy diferente al tuyo materno, estoy convencido de que te puedes pegar 20 años en vano intentando aprenderlo de esta forma.
Dicho esto, el conocimiento consciente a través de estas aplicaciones sí te puede servir para alguna situación puntual como dije antes, e incluso como primer contacto con los sonidos del idioma, lo que puede ayudar a hacer el discurso del mundo real un poco más comprensible. Pero en ningún caso va a hacer que seas capaz de utilizar el idioma por sí mismo.
Como lo hemos intentado con todas estas herramientas y aún así seguimos siendo incapaces de utilizar el idioma realmente, acabamos por creer que la culpa es nuestra, nos decimos a nosotros mismos que se nos dan mal los idiomas y acabamos por abandonar.
Este enfoque consciente y gramatical nos hace creer que deberíamos ser capaces de producir aquello que hemos estudiado conscientemente y, además, desde el primer día prácticamente; y por ello aparecen las frustraciones. Pero esto simplemente no es posible ya que el proceso de adquisición de un idioma no funciona así.
Ya hemos visto por qué no ha funcionado hasta ahora y el hecho desde mi punto de vista tranquilizador de que no es nuestra culpa, así que vamos ya con qué podemos hacer para aprender nuestro idioma objetivo de una vez por todas.
Lo primero es entender cómo se adquiere realmente un idioma.
¿CÓMO APRENDER REALMENTE OTROS IDIOMAS?
A través de recibir información o entrada comprensible (importante) en contexto, nuestro cerebro o el mecanismo del lenguaje en nuestro cerebro procesa dicho lenguaje, realiza asociaciones y construye una representación mental del mismo. Tras recibir múltiples repeticiones de unas determinadas palabras, frases, estructuras… seremos capaces de adquirirlas subconscientemente y aparecerá nuestra capacidad para producir. Hablando claramente, mejoramos nuestras habilidades en un idioma cuando entendemos lo que nos dicen (el mensaje, no todas y cada una de las palabras).
Por muy extraño que pueda parecer todo lo anterior, sólo tenemos que fijarnos en el caso de los niños pequeños y su lengua materna de nuevo. Ellos reciben información o entrada comprensible en contexto constantemente (es comprensible porque los padres hacen el esfuerzo para que así sea por medio de gestos, juguetes, lenguaje sencillo, asociaciones…) durante año y medio o dos años hasta que están preparados para empezar a hablar. Y cuando están preparados para empezar a hablar, su producción aparece de manera espontánea, es decir, no tienen que pensar conscientemente lo que quieren decir. Y así sucederá durante el resto de sus vidas. Todos adquirimos nuestra lengua materna de esa forma y nuestro discurso es siempre espontáneo, no necesitamos pensar conscientemente en lo que queremos decir, nuevamente. Sería bastante cansado si así fuese.
A través de este proceso, además, el mecanismo del lenguaje en nuestro cerebro desarrolla las reglas gramaticales sin necesidad de su aprendizaje consciente, como comenté en el caso de “rompido” con el español. Si nos fijamos, nuestro cerebro también desarrolla una sensación de corrección independiente del conocimiento consciente de la gramática. ¿No habéis tenido esa sensación de que algo os ha sonado mal, o de que algo os suena incorrecto aunque no conozcáis la regla gramatical de forma consciente?. Incluso con otros idiomas. Todo esto aparece a partir de la información o entrada comprensible recibida que he comentado.
¿Qué puedo hacer para conseguir esta información o entrada comprensible en la vida real?
LO QUE PUEDO HACER PARA QUE EL PROCESO FUNCIONE
En primer lugar, cualquier clase o método basado en estos principios será adecuado. El método TPRS, por ejemplo, basa mucha de su eficacia en las historias, en las que la atención del alumno está centrada en el mensaje y la comunicación, y no en la forma o el lenguaje en sí. Al centrarse en los detalles de la historia y en saber qué va a pasar a continuación, el lenguaje es adquirido de una forma subconsciente (siempre que sea comprensible, claro).
Leer libros y ver programas, series, películas, deportes… que nos interesan constituye un recurso maravilloso también. Evidentemente, estos recursos tienen que ser comprensibles para que se produzca una mejora, e interesantes para que nuestra atención se centre en el mensaje y nuestra motivación sea elevada. Basta con tener en cuenta los principios de la “Lectura Voluntaria Libre”.
Los intercambios de idiomas con personas de otros países también son un recurso muy adecuado para mejorar nuestras habilidades siempre que respetemos los principios que he comentado y el mensaje nos resulte comprensible.
Como ya he comentado en alguna ocasión, así de primeras ¿qué suena mejor, este enfoque o el tradicional basado en la gramática y el estudio?. Lo irónico es que su eficacia es mucho mayor.
Ahora mismo, yo estoy cerca de ser capaz de comunicarme en un 6º idioma y ya he comentado que no pierdo ni un minuto de mi tiempo en el estudio consciente del lenguaje. Esto es verdad y lo digo para que veáis que no sólo es posible aprender otros idiomas, sino que además puede ser placentero.
Yo también he estado en la situación de intentar aprender un idioma de todas las formas posibles con el enfoque tradicional consciente y he vivido en mis propias carnes la diferencia de motivación, actitud... y, en última instancia, resultados. Una diferencia entre prácticamente abandonarlos y descubrir después que son mi verdadera pasión. Casi nada!!
Espero que este artículo os ayude a ver que hay luz al final del camino y a daros cuenta de que todos podemos adquirir cualquier idioma independientemente de nuestras características personales. Estaré encantado de recibir vuestros comentarios, dudas, sugerencias…