Ya hablé en otro artículo sobre las principales 10 claves para aprender un idioma, pero hoy quiero reducir aquéllas al máximo y presentar las dos grandes claves que nos harán comprender el proceso por el que los idiomas son realmente adquiridos.
Considero que cuando nos damos cuenta de estas dos claves que voy a mencionar a continuación y las interiorizamos, vamos a entender perfectamente cómo funciona el proceso y qué hacer para aprender idiomas.
Como ya he comentado en múltiples ocasiones, nuestro “amigo” el enfoque tradicional gramatical nos hace creer que estas dos claves que voy a comentar funcionan exactamente al revés, y es por eso que hace falta un ligero cambio de chip, pues estamos demasiado acostumbrados a este famoso enfoque gramatical tradicional que nos limita bastante en nuestra experiencia con los idiomas.
Vamos ya con estas dos grandes claves para entender cómo funciona realmente el proceso de adquisición de un idioma:
1. EL “INPUT”, INFORMACIÓN O ENTRADA COMPRENSIBLE ES LA CLAVE ABSOLUTA PARA APRENDER UN NUEVO IDIOMA
El enfoque tradicional gramatical nos dice que tras aprender las reglas gramaticales del idioma de forma consciente y memorizar listas de vocabulario y expresiones, necesitamos hablar o lo que llamamos practicar para seguir mejorando y ser capaces de utilizar el idioma de verdad.
Todos los que hemos salido al mundo real después de estas clases sabemos, sin embargo, que este momento nunca llega y que la mejora parece que no se acaba por producir nunca.
El problema de este enfoque es que revierte totalmente la ley de causalidad. Nos dice que nuestro habla o práctica es la clave para nuestra mejora, cuando ya hemos visto que no es así. Nuestra capacidad para hablar es, en realidad, una consecuencia de la mejora que ya se ha producido gracias a recibir grandes cantidades de “input”, información o entrada comprensible.
Es decir, que el proceso funciona de la siguiente manera: necesitamos recibir grandes cantidades de “input”, información o entrada comprensible para procesar el lenguaje en nuestro cerebro y que, como consecuencia de ello, nuestra capacidad para producir empiece a aparecer.
Nuestro habla, por tanto, es una consecuencia de nuestra mejora, y no una causa como siempre hemos creído.
Ya he dicho en varias ocasiones que no se produce mejora alguna de forma directa cuando hablamos, pues esto es simplemente una consecuencia. También he dicho varias veces que, evidentemente, si se produce una mejora de forma indirecta al hablar puesto que, cuando hablamos con alguien, se va a producir una respuesta y eso nos va a proporcionar el “input”, información o entrada comprensible que necesitamos para seguir mejorando.
Es por esta razón que, normalmente, la gente que va a vivir al país donde su idioma objetivo es hablado, acaba por adquirirlo. Siempre hemos creído que se debe a la práctica, al hablar, pero en realidad se produce por la cantidad de “input” o información a la que esa persona tiene acceso a todas horas.
Es fundamental comprender este concepto y volver a poner la ley de causalidad en su sitio, porque así podremos centrarnos en lo realmente importante y en lo que realmente necesitamos que es, simple y llanamente, recibir “input”, información o entrada comprensible. Esto es todo lo que necesitamos para nuestra mejora.
Es fundamental entender esto, además, porque por culpa de este concepto erróneo que el enfoque gramatical tradicional nos ha inculcado, aparece la principal causa de frustración en un estudiante de idiomas.
Como nos creemos que hablar o practicar es lo que necesitamos para seguir mejorando, lo forzamos en todo momento, y es aquí cuando aparece la frustración de no ser capaces de expresarnos como nos gustaría en ese momento dado. Veo constantemente como los estudiantes se frustran al intentar producir cuando no están preparados para ello.
El ejemplo de los niños pequeños nos muestra nuevamente que éstos reciben información durante unos cuantos meses hasta que están preparados para empezar a hablar. Con todo esto, no quiero decir que tengamos que esperar tanto tiempo para empezar a hablar, sólo quiero que entiendas cómo funciona el proceso para que no frustres cuando no seas capaz de hablar como te gustaría. Porque este momento va a llegar, ya que los adultos queremos ser capaces de hablar cuanto antes. Entiendo perfectamente este hecho, pero al final el proceso no funciona así, y esto va a acabar siempre en frustración.
Por tanto, intenta hablar todo lo que quieras, pero entiende que es normal si no eres capaz de hablar como te gustaría en ese momento particular. El proceso simplemente funciona así. Fíjate como nuestra capacidad de comprensión siempre es mayor que nuestra capacidad para producir.
En resumen, todo lo que necesitamos para seguir mejorando es recibir “input”, información o entrada comprensible y, una vez que comprendemos esto, vamos a ser capaces de centrar nuestros esfuerzos en lo realmente importante y olvidarnos hasta cierto punto de nuestra capacidad para hablar, pues ésta irá apareciendo como consecuencia de aquello. De todas formas, no hay nada malo en intentar hablar, como ya he dicho.
Aquí puedes acceder a mi eBook gratuito “El Mundo de los Idiomas”, en el que presento ideas, claves y recursos para continuar por nuestra cuenta y recibir el tan necesario “input”, información o entrada comprensible a través de actividades interesantes y placenteras.
2. EL PROCESO ES SUBCONSCIENTE
Ésta es la segunda de las 2 grandes claves para aprender un idioma. Ya hablé más en profundidad en otro artículo sobre el hecho de que el proceso verdadero de adquisición de un idioma es subconsciente, pero me gustaría presentarlo aquí brevemente también porque creo que se trata de la segunda gran clave para entender el proceso.
El enfoque gramatical tradicional nos enseña a aprender los idiomas de forma consciente, a utilizar nuestra memoria… y, esto no solamente no funciona, sino que también hace que el proceso sea tremendamente aburrido y doloroso lo que, en última instancia, lleva a mucha gente a abandonar.
Como estamos acostumbrados a realizar ejercicios y exámenes gramaticales en los que tenemos todo el tiempo del mundo para pensar, nos creemos que ésta es la forma de aprender idiomas. Sin embargo, ya hemos visto que en el mundo real esto no funciona así, ya que este conocimiento consciente nos fuerza a tener que pensar constantemente todo lo que queremos decir durante una conversación. Y en una conversación en tiempo real esto simplemente no es posible. Es por ello que aparece ese discurso dubitativo con numerosas pausas cuando alguien habla en un idioma extranjero, porque esa persona está intentando acceder a ese conocimiento consciente. Este proceso, además, es tremendamente cansado, y es por ello que estamos tan sumamente cansados después de hablar de esta forma durante solamente unos minutos.
Por su parte, el proceso real de adquisición de un idioma es subconsciente. Es por ello que cuando utilizamos nuestra lengua materna hablamos de forma espontánea y natural, sin tener que pensar lo que queremos decir. Y, la idea es utilizar los mismos principios para que esto también se produzca en otros idiomas.
Entonces, a través de recibir el “input”, información o entrada comprensible del que hablaba en el punto anterior, procesaremos el lenguaje en nuestro cerebro y construiremos una representación mental del mismo para que, en última instancia, nuestra capacidad para producir aparezca. Éste es simplemente el mismo proceso por el que todos y cada uno de nosotros adquirimos nuestra lengua materna, y es un proceso subconsciente.
No sabemos cómo aprendimos nuestra lengua materna porque no teníamos la consciencia para ello, y es por ello que este proceso subconsciente conlleva una cierta incertidumbre, pero ya he dicho en múltiples ocasiones que seremos capaces de combatirla al ver que cada vez entendemos más y más del idioma y que nuestra capacidad para producir empieza a manifestarse. Al final, estaremos siguiendo los mismos principios por los que todos aprendimos nuestra lengua materna, por lo que estamos “condenados” a tener éxito.
Por tanto, tenemos que olvidarnos tanto de querer controlar conscientemente cada palabra, frase o estructura, como del uso de nuestra memoria, y centrarnos en recibir “input”, información o entrada comprensible. Cuando entendemos lo que nos dicen, estamos mejorando, así de sencillo. Ya verás, además, como el proceso es mucho más satisfactorio de esta manera.
Muchas gracias por leer este artículo y espero que te haya aportado un poco de luz para entender cómo funciona realmente el proceso y para ver que el aprendizaje de idiomas no es esa tarea ardua y aburrida que nos habían hecho creer que era. TODOS podemos aprender CUALQUIER idioma disfrutando del proceso.

¡Interesantístimo este artículo! :O Gracias por compartir esta información, me ha parecido genial lo que contáis del proceso subconsciente. ¡Felicidades por este pedazo de blog!
Wow! Mil gracias por el comentario, me alegro muchísimo de que te haya gustado. Nuestro objetivo principal es comunicar al mayor número de personas posible que TODOS podemos aprender CUALQUIER idioma mientras disfrutamos del proceso. Lo repito muchas veces, pero creo que es fundamental porque, desafortunadamente y por culpa del enfoque gramatical tradicional, la mayor parte de la gente todavía piensa que es necesario el “trabajo duro”, el estudio, la memorización de listas, el aprendizaje de reglas gramaticales…, y todas esas creencias que hacen desistir a demasiada gente. Muchas gracias de nuevo por el comentario y un abrazo grande!!