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El PODER de las HISTORIAS para Aprender Inglés u Otros Idiomas

En este nuevo artículo, me gustaría hablaros de la importancia y el poder de uno de las herramientas centrales del método TPRS (Teaching Proficiency through Reading and Storytelling): las historias.

Más allá incluso de su importancia dentro de una clase de idiomas, las historias constituyen un elemento fundamental en nuestra vida en general, nos ayudan a comprender el mundo, a disfrutar de él, nos ayudan a desarrollar nuestra imaginación y tantas otras cosas; por no hablar del poder que tienen en el desarrollo de nuestros niños pequeños. Las historias son fundamentales para ayudar a los niños pequeños a construir su idea del mundo, son cruciales en el desarrollo de varias de sus habilidades (imaginativas, humanas e, incluso, sociales, entre tantas otras),y creo que no hace falta explicar su importancia en la adquisición de su lengua materna.

Volviendo al caso que nos ocupa, esto es, a las clases de idiomas, éstas son algunas de las numerosas ventajas de las historias para aprender inglés o cualquier idioma:

 

  • Proporcionan un contexto, un hecho fundamental para que los alumnos activen su imaginación y se centren única y exclusivamente en el mensaje, y no en la forma como suele ser habitual.
  • En el caso concreto del método TPRS, los alumnos participan en la creación de las historias, son co-creadores, lo que va a hacer que su interés se mantenga siempre a un alto nivel y les proporciona también una cierta sensación de propiedad, de autoría de la historia.
  • Las historias van a facilitar la adquisición del lenguaje, ya que gracias a su contexto, al lenguaje no verbal, a los sentimientos y emociones que los personajes de la historia despiertan en cada uno de los alumnos… dicho lenguaje se establecerá de forma más sólida en la parte subconsciente de nuestro cerebro, para manifestarse eventualmente en nuestra producción de manera natural.
  • Gracias a las constantes preguntas, rodeos y revisiones de la historia, los alumnos recibirán un gran número de repeticiones comprensibles de unas determinadas palabras, frases o expresiones, un hecho nuevamente fundamental para la adquisición de las mismas.
  • La participación activa de los alumnos hace que su nivel de atención e involucración en la clase siempre sea muy alto, lo que, evidentemente, también facilita la adquisición del lenguaje, en contraposición al enfoque tradicional más pasivo.
  • Las respuestas requeridas, especialmente en el caso de principiantes de un determinado idioma, van a ser en la mayoría de los casos sí/no, éste/aquél, nombres propios que no varían en función del idioma… lo que va a hacer que no se fuerce su producción y su nivel de ansiedad o “filtro afectivo” sea prácticamente inexistente, facilitando nuevamente su adquisición. No olvidemos que el objetivo principal de las preguntas es el de comprobar que el mensaje ha sido entendido y el de proporcionar múltiples repeticiones que les ayuden a consolidar una determinada palabra, expresión…
  • Por último, pero no menos importante, simplemente el hecho de que los alumnos van a adquirir una lengua a la vez que se divierten. Todos sabemos la diferencia entre aprender divirtiéndote y hacerlo sufriendo. Las historias van a sacar a ese niño interior que todos llevamos dentro y los alumnos van a querer saber qué nuevas aventuras les deparan a esos estrafalarios personajes de tan rocambolescas historias, y con más razón dado que ellos han participado muy activamente en la creación de dichas historias. Yo he estado en la posición del alumno en este tipo de clases, y os puedo asegurar que éste es el sentimiento generalizado.

Las historias en nuestra vida diaria:

 

Las historias tienen también el poder de hacernos perder la noción del tiempo, de centrarnos tanto en el momento presente que lleguemos incluso a olvidar algunas de nuestras preocupaciones durante un tiempo.

Si os fijáis detenidamente, nuestros vidas están llenas de historias, historias que hacen nuestro día a día más interesante y que activan nuestra imaginación. Cada vez que leemos un libro estamos construyendo nuestra propia interpretación de la historia que el autor nos quería contar. Cada vez que entablamos una conversación, la persona que habla está creando una historia, basada generalmente en hechos reales, para facilitar la comprensión y la creación de dicha historia en la mente de la persona que escucha; y ésta, a su vez, está creando una historia en su mente a partir de la información recibida de la otra persona. Cada vez que oímos hablar de un hecho histórico, estamos creando nuestra propia historia en la mente a partir de dicha información, imaginamos el aspecto de los personajes, sus emociones, su forma de actuar, el escenario de dicha historia, el tiempo que hacía en ese determinado momento…

Los ejemplos son infinitos, y demuestran la importancia de las historias en nuestro entendimiento del mundo en la actualidad, en el pasado e incluso en el futuro, su importancia en nuestras relaciones humanas, en la activación de nuestra imaginación y, por supuesto, en nuestra capacidad para adquirir una nueva lengua.

Conclusión:

 

Las historias constituyen, por tanto, una herramienta maravillosa para la mejora de nuestras habilidades lingüísticas en un idioma determinado, y aseguran que nuestro nivel de atención, diversión e involucración permanezca siempre muy elevado, ayudando así a mejorar nuestra experiencia, a adquirir el idioma de forma verdadera y, en última instancia y como ya he comentado en alguna ocasión, a cambiar nuestra actitud hacia el aprendizaje de idiomas.

Y, nuevamente, se trata de un enfoque completamente diferente al que estamos acostumbrados en las clases tradicionales, con su aburrido aprendizaje de reglas gramaticales, sus inútiles ejercicios centrados en la forma y no en el mensaje, sus exámenes, y un sinfín de sinsentidos más que ya sabemos qué efectos producen en los estudiantes.

Sólo por la diferencia del enfoque, que se centra más en mejorar la experiencia del alumno y la atmósfera dentro del aula, ya merecería la pena intentarlo, pero es que además es bastante más apropiado y eficaz que las clases basadas en el aprendizaje consciente de una lengua, pues se basa en los principios correctos de adquisición de un idioma. Se produce, por tanto, una ganancia doble para el estudiante, pues su experiencia va a ser mucho mejor y también se producirá una mayor mejora de sus habilidades lingüísticas en dicho idioma.

Alvaro Heras:
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